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Ago 02

La Carga de la Diosa

4ceb_002 También conocida como La Encomienda o El Encargo de la Diosa es un texto, de origen incierto, que se le atribuye a Doreen Valiente. Y si bien el texto puede tener mucho de ella, también se aprecia que parte de la inspiración, al menos, viene de otras fuentes como El Evangelio de las Brujas de Charles Godfrey Lelland o el Libro de la Aleister Crowley.

Independientemente de sus origen o de la fuentes que hayan podido servir de inspiración para el texto, no podemos más que de recocer la importancia del mismo dentro de la Wicca y sus rituales, además de la belleza del mismo. En un principio la Carga de la Diosa fue escrito en verso y posteriormente Doreen lo reescribió este en prosa, siendo esta última versión la más conocida.

tumblr_lll8rzQUtN1qj2m11o1_500No es un texto único y se pueden encontrar diversas versiones del mismo con ligeras variaciones y lo mismo pasa con las traducciones del mismo al español donde también se puede encontrar diversas adaptaciones según quien lo haya traducido.

Si los deseas puedes encontrar el texto original, en verso, en el cuarto capítulo del libro “The Rebirth of Witchcraft” de Dorren Valiente y la versión en prosas en el libro “Charge of the Goddess”, que es una recopilación póstuma de los poemas de Doreen Valiente.

En un momento del ritual el Sumo Sacerdote se dirige al Coven dicendo:

“Escucha las palabras de la Gran Madre, quien en tiempos antiguos fue llamada entre los hombres: Artemisa, Astarté, Dione, Melusina, Afrodita, Cerridwen, Diana, Arianrhod, Isis, Brígit y por muchos otros nombres”

A su vez la Suma Sacerdotisa, que tras la Bajada de la Luna y representando a la Diosa, dice dirigiéndose al Coven:

Siempre que tengáis necesidad de algo, una vez al mes y mejor cuando la Luna esté llena, os reuniréis en algún secreto y me adoraréis a mí, pues soy la Reina de todas las brujas.

Allí os reuniréis vosotros que buscáis el conocimiento pero que todavía no habéis sondeado sus más  profundos secretos, pues yo os enseñaré lo que aún os es desconocido. Y seréis libres de toda esclavitud, y como símbolo de libertad estaréis desnudos en vuestros rituales, y bailaréis, cantaréis, festejaréis y haréis el amor, todo en alabanza mía, pues mío es el éxtasis del espíritu y el goce en la Tierra. Y mi Ley es el Amor hacia todos los seres.

Mantened puro vuestro mayor ideal, avanzad siempre hacia él no 57394100_1270471446_bogatstva_gostepriimstva_i_prazdnikapermitiendo que nada os detenga u os desvíe del camino. Pues mía es la Puerta secreta que se abre a la Tierra de la Juventud, y míos son el Cáliz del vino de la vida, y el Caldero de Cerridwen, el Santo Grial de la Inmortalidad.

Yo Soy la Diosa de la Gracia, que obsequia el goce a los corazones de los hombres. En la Tierra yo otorgo el conocimiento del Espíritu Eterno, y más allá de la muerte doy paz y libertad, y reunión con quienes han partido antes. No demando nada en sacrificio, pues soy la Madre de todo lo viviente, y mi amor lo vierto en la Tierra. “

Entonces el Sumo Sacerdote dice:

Atended a las palabras de la Diosa de las Estrellas, el polvo a sus pies forman las huestes del cielo, y su cuerpo circunda el Universo:”

La Suma Sacerdotisa dice entonces al Coven:

“Soy la belleza de la Tierra verde, y la blanca Luna entre las estrellas; soy el misterio de las aguas, y el anhelo en el corazón de los hombres. Alzaos y venid hacia mí pues soy el alma de la Naturaleza, que da vida al Universo. De mí todas las cosas proceden, y a mí deben retornar; y ante mi rostro, amado por Dioses y hombres, permitid que el Ser Divino en vuestro interior se envuelva en el éxtasis del Infinito.

Que la adoración hacia Mí esté en el corazón de quien se regocija; pues sabed que todos los actos de amor y placer son Mis rituales.

mother_earth_640Y que de este modo haya belleza y fuerza, poder y compasión, honor, humildad y reverencia en vuestro interior.

Y vosotros que me buscáis, sabed que vuestro deseo y búsqueda no serán satisfechos a menos que conozcáis el misterio: que si aquello que buscáis no lo encontráis en vuestro interior, jamás lo encontraréis fuera.

Sabed que he estado con vosotros desde el comienzo; y que soy aquello que es alcanzado al final del deseo.”

 

Otra versión de La Encomienda es:

 

Estén vuestros oídos atentos a las palabras de la Gran Madre, la que de antiguo era conocida por Artemisa, Astarté, Diana, Melusina, Afrodita, Cerridwen, Dánae, Arianrod, Bride y por otros nombres.

Fue en mis altares donde depositaban sus ofrendas los jóvenes adoradores de Lacedemonia y Esparta.

Siempre que estéis necesitados venid a mí. Cada mes, y a ser posible en la noche de la luna llena, buscad un lugar secreto donde reuniros para adorarme a mí, la reina de toda brujería.

Acudid a aquella asamblea vosotras, las que estáis ansiosas de conocer las artes de la hechicería, en cuyos profundos secretos aún no habéis penetrado. Yo os instruiré en los misterios que nadie ha podido desentrañar.

Os libraréis de la esclavitud. Como signo de vuestra libertad presentaros desnudas en vuestros ritos para danzar, cantar, festejar, hacer música y amar en mi alabanza y honor. Porque mío es el éxtasis del espíritu y mía es también la alegría en la tierra.  Porque mi ley es amar a todos los seres.

Mantened la pureza de vuestros ideales. Luchad siempre por ellos sin desfallecer. Que nada os detenga. Que nada os desvíe. Porque es mío el portal oculto que da acceso a la juventud. Y mía es la copa del vino de la vida, y también el caldero de Cerridwen, el santo grial de la inmortalidad.

Yo soy la deidad generosa que deposita su dádiva en el corazón de los hombres, la que transmite a la Tierra el mensaje del Espíritu Eterno. Más allá de la muerte doy paz, doy libertad y os convoco al lado de todos cuantos os precedieron.

No pido sacrificios, pues sabedlo bien: Yo soy la Madre de todas las criaturas vivientes, y mi amor se derrama generosamente como la lluvia sobre toda la Tierra.

Oíd a la Madre que os habla desde las estrellas, cuyo cuerpo abarca el universo en su totalidad.

Yo soy la belleza de la verde Tierra y de la blanca Luna. Yo soy el misterio de las aguas. Y los deseos del corazón humano llaman a la puerta de mi alma.

Alzaos y venid. Porque yo soy el alma de la naturaleza que da la vida al universo. De mí proceden todas las cosas y a mí todas deben volver. Tú también, todos vosotros, seréis arrebatados al infinito, en donde quedaréis subsumidos por toda la eternidad.

Que esté siempre latiendo la alegría en todo corazón que me adora. Pues todos mis ritos son actos de amor y de placer. En ellos residen la belleza, la energía, el poder, la compasión, el honor, la humildad, la alegría y el respeto, las virtudes que todas debéis poseer.

Y tú, que quieres buscarme, piensa bien lo que quieres. Tu deseo no basta, debes descifrar el misterio. Si lo que buscas no lo has hallado antes dentro de ti, desiste de tu empeño, pues fuera de ti nunca lo encontrarás.

Mas debes saberlo: Yo he estado siempre contigo y desde el principio. Y soy la meta final de todos vuestros deseos.

 

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